Escrito originalmente en francés. Traducido por IA — se ha preservado el sentido, no la prosa.
Idea principal
La única señal que se recibe es el bloqueo. Llega horas después del gasto que lo ha causado, y no distingue el skill lanzado tres veces del lanzado una sola. Nada más se manifiesta: ni error, ni lentitud, ni mensaje — un skill que derrocha produce exactamente el mismo resultado que un skill sobrio.
El reparto, por tanto, no existe por sí solo: hay que construirlo, paso a paso, atribuyendo a cada uno una parte del total. Mientras esa vista no se haya fabricado, la única reacción disponible ante el techo es esperar, o trabajar menos.
Por qué es importante
Esto distingue un problema de consumo de un defecto corriente: no se señala por un fallo de funcionamiento sino por una capacidad de trabajo que se reduce.
Y explica por qué el tema se aplaza tanto tiempo — no hay ningún momento en que se presente como un incidente que tratar.
Matices y límites
Conocer el reparto no siempre señala un objetivo: si tres skills se reparten el gasto a partes iguales, la vista construida no dice nada más que el bloqueo.
Y esa vista sigue siendo una reconstitución, no una lectura de contador: lo que atribuye a un paso está estimado.
Preguntas abiertas
- ¿Qué señal, antes del bloqueo, diría que una ejecución acaba de costar diez veces lo que debería?