Escribí la ontología de un producto. Tres veces creí haber terminado.
Tu equipo reconstruye el mismo modelo del producto en cada pregunta, cada bug, cada propuesta comercial. Aquí tienes cómo escribirlo una sola vez: 52 objetos, 250 reglas, menos de seis horas. Y sobre todo cómo saber que has terminado: los tres criterios de parada que parecen probar la exhaustividad y no prueban nada, más el único que aguanta.