Escrito originalmente en francés. Traducido por IA — se ha preservado el sentido, no la prosa.
Idea principal
La mayoría de los documentos ganan con ser completos. Un registro de decisiones de producto hace lo contrario: su capacidad de servir depende de lo que se pueda retener en la cabeza o encontrar en unos segundos cuando una pregunta vuelve. Quince entradas caben en la cabeza de un Product Manager, de un responsable de soporte y de un director comercial. Cincuenta por trimestre no caben en ninguna parte, y el registro pasa a engrosar la documentación que la organización produce sin leerla.
La escasez no es, pues, una disciplina de escritura, es la condición de uso. Unas pocas decisiones al año — cinco, diez, veinte según el tamaño de la organización — bastan para cubrir las preguntas realmente transversales.
El criterio de admisión que produce esa escasez es único y operativo: la decisión debe evitar rediscusiones futuras. Lo que es local, puntual, ligado a una sola funcionalidad, ya cubierto por una regla existente, sin consecuencia duradera o demasiado evidente para ser discutido suspende esa prueba. Documentar cada arbitraje local no solo diluye el registro, lo convierte en trabajo administrativo — y de ahí viene la fama de pesadez del ejercicio.
Por qué es importante
Esto invierte el reflejo de exhaustividad que acompaña a la puesta en marcha de cualquier dispositivo documental, y da una razón no moral para rechazar una entrada: le costaría a las demás entradas.
Aporta también una explicación a la constatación habitual — "lo habíamos puesto en marcha, nadie lo usaba" — que no culpa ni a la herramienta ni a la voluntad de los equipos.
Matices y límites
El umbral depende de la organización: un grupo multiproducto puede sostener varias decenas de reglas transversales sin que cada una pierda su legibilidad, siempre que estén repartidas por perímetro.
Y la dilución no es el único modo de fracaso: un registro de tres entradas puede ser inútil si las preguntas que de verdad vuelven no figuran en él.
Preguntas abiertas
- ¿Qué hacer con una decisión que ha dejado de servir: sacarla del registro, a riesgo de perder el rastro, o conservarla, a riesgo de diluir lo que queda?